Category: Blog de superación

La oruga y la trasformación

 

 

 

 

 

 

 

 

Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes: ¿Hacia dónde te diriges?, le preguntó. Sin dejar de caminar, la oruga contestó: Tuve un sueño anoche; soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo. Sorprendido, el saltamontes dijo, mientras su amigo

se alejaba: ¡Debes estar loco!, ¿Cómo podrías llegar hasta aquel lugar? !Tú, una simple oruga!. Una piedra será para ti una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable. Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó. Sus diminutos pies no dejaron de moverse. La oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros. Del mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor aconsejaron a nuestro amigo a desistir de su sueño! ¡No lo lograrás jamás! Le dijeron , pero en su interior había un impulso que lo obligaba a seguir. Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar:

Estaré mejor, fue lo último que dijo, y murió. Todos los animales del valle por días fueron a mirar sus restos. Ahí estaba el animal más loco del pueblo. Había construido como su tumba un monumento a la insensatez. Ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió “por querer realizar un sueño irrealizable”.

Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los soñadores. De pronto quedaron atónitos. Aquella concha dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta. Poco a poco, como para darles tiempo

44de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas arco iris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: una mari- posa. No hubo nada que decir, todos sabían lo que haría: se iría volando hasta la gran montaña y realizaría un sueño; el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir.

Todos se habían equivocado. “Dios no nos hubiera dado la posibilidad de soñar, si no nos hubiera dado la oportunidad de hacer realidad nuestros sueños” Héctor Tassinari

 

Si tienes un sueño, vive por él, intenta alcanzarlo, pon la vida en ello y si te das cuenta que no puedes, quizá necesites hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en tu vida y entonces, con otro aspecto, con otras posibilidades y circunstancias distintas:

 

 !LO LOGRARAS! EL ÉXITO EN LA VIDA NO SE MIDE POR LO QUE HAS LOGRADO, SINO POR LOS OBSTÁCULOS QUE HAS TENIDO QUE ENFRENTAR EN EL CAMINO. LUCHA CON TODAS TUS FUERZAS POR LO QUE DESEAS Y ALCANZARAS TUS SUEÑOS. NO IMPORTA LAS VECES QUE LO INTENTES SIGUE HASTA EL FINA

Paganini el indestructible

 

Había una vez un gran violinista llamado PAGANINI. Algunos decían que era muy raro. Otros, que era sobrenatural. Las notas mágicas que salían de su violín tenían un sonido diferente, por eso nadie quería perder la oportunidad de ver su espectáculo.

Una noche, el escenario de un auditorio repleto de admiradores estaba preparado para recibirlo. La orquesta entró y fue aplaudida. El director fue ovacionado. Pero cuando la figura de Paganini surgió, triunfante, el público deliró. Paganini colocó su violín en el hombro y lo que siguió es indescriptible. Blancas y negras, fusas y semifusas, corcheas y semicorcheas parecían tener alas y volar con el toque de aquellos dedos encantados.

DE REPENTE, un sonido extraño interrumpió el ensueño de la platea. Una de las cuerdas del violín de Paganini se rompió. El director paró. La orquesta paró. El público paró. Pero Paganini no. Mirando su partitura, el continuó extrayendo sonidos deliciosos de un violín con problemas.

El director y la orquesta, admirados, volvieron a tocar. El público se calmó. DE REPENTE, otro sonido perturbador atrajo la atención de los asistentes. Otra cuerda del violín de Paganini se rompió.

El director paró de nuevo. La orquesta paro de nuevo. Paganini no. Como si nada hubiera ocurrido, olvidó las dificultades y siguió arrancando sonidos imposibles.

El director y la orquesta, impresionados, volvieron a tocar.

Pero el público no podía imaginar lo que iba a ocurrir a continuación. Todas las personas, asombradas, gritaron un OOOOOOHH! que retumbó por toda la sala. Una tercera cuerda del violín de Paganini se rompió. El director

42paró. La orquesta paró. La respiración del público paró. Pero Paganini no. Como si fuera un contorsionista musical, arrancó todos los sonidos posibles de la única cuerda quedaba en el violín destruido.

Ninguna nota fue olvidada. El director, embelesado, se animó. La orquesta se motivó. El público pasó del silencio a la euforia, de la inercia al delirio.

Paganini alcanzó la gloria. Su nombre perdura a través del tiempo. El no es un violinista genial. Es el símbolo del profesional que continúa adelante aun ante lo que pareciera imposible.

Cuando todo aparente derrumbarse, démonos una oportunidad a nuestro ser y sigamos adelante. Despertemos al Paganini que existe dentro de nosotros: sigamos adelante para vencer. “Victoria es el arte de continuar donde otros resuelven parar”.

Hoy sere dueño de mis emociones

Dueño de mis emociones

 

Hoy seré dueño de mis emociones.

Si me siento deprimido, cantaré.

Si me siento triste, reiré. Si me siento enfermo, redoblaré mi trabajo.

Si siento miedo, me lanzaré adelante.

 

Si me siento inferior, vestiré ropas nuevas.

Si me siento inseguro, levantaré la voz.

Si siento pobreza, pensaré en la riqueza futura.

Si me siento incompetente, recordaré éxitos del pasado.

Si me siento insignificante, recordaré mis metas.

 

Hoy seré dueño de mis emociones.

Si se apodera de mí la confianza excesiva, recordaré mis fracasos.

Si me siento inclinado a entregarme con exceso a la buena vida, recordaré hambres pasadas.

Si siento complacencia, recordaré a mis competidores.

Si disfruto de momentos de grandeza, recordaré momentos de vergüenza.

Si me siento todopoderoso, procuraré detener el viento.

Si alcanzo grandes riquezas, recordaré una boca hambrienta. Si me siento orgulloso en exceso, recordaré un momento de debilidad.

Si pienso que mi habilidad no tiene igual, contemplaré las estrellas.

 

En definitiva, hoy seré dueño de mis emociones.

 

OG Mandino

El secreto para vivir una vida plena y feliz

 

Hace muchos años, cuenta una leyenda, cuando el mundo era perfecto los seres humanos abusaron tanto del secreto de la felicidad que el gran grupo de sabios en el cielo, buscando una solución tomaron el secreto de la felicidad y decidieron esconderlo de las personas y ponerlo en un lugar seguro y que no lo pudieran volver a encontrar.

 

Un sabio sugirió esconderlo en lo más profundo de la tierra, pero otro sabio contesto. “Tarde o temprano el hombre evolucionara y con los avances de tecnología podrá buscar y desenterrar cualquier secreto de la entrañas de la tierra y el secreto de la felicidad quedaría nuevamente al descubierto”.

Otro sabio planteo la posibilidad de esconder el secreto en la cumbre más alta y peligrosa del planeta, donde el frió y los peligros no permitan al ser humano llegar a el.

 

Nuevamente los sabios analizaron el cuestionamiento y llegaron a la conclusión que con el tiempo el hombre encontraría la solución escalando y utilizando tecnología satelital de posicionamiento global.

Después de muchas horas de discusión, encontraron la mejor solución para esconder el secreto de la felicidad y el éxito y poner- lo a resguardo en el lugar más difícil de encontrar.

 

27“He aquí lo que haremos” dijo en voz alta el sabio mayor “Esconderemos el secreto de la felicidad y el éxito en el lugar más difícil de encontrar, el cerebro humano”

 

Mucha gente a viajado y a invertido tiempo y dinero en búsqueda de la felicidad, todos queremos ser felices y exitosos pero buscamos en el lugar incorrecto. La felicidad y el éxito esta mucha más cerca de lo que crees. Para vivir una vida plena y feliz busca en tu interior.

 

Lo único que debemos hacer es preguntar, escuchar y confiar lo que esta en nuestro interior. Todos queremos ser felices y alcanzar el éxito en nuestra vida. Pero buscamos fuera de nosotros, infructuosamente, algo que siempre se encontró en nuestro interior, el secreto para vivir una vida plena y feliz. La respuesta a todas nuestras preguntas, la solución a todos nuestros problemas y el poder para hacer realidad nuestras metas más ambiciosas se encuentra en lo más profundo de nuestra mente.

 

Todo lo que necesitamos los hombres hacer, es preguntar y escuchar la voz de nuestro subconsciente en nuestro interior.

Controla lo que sale de tu boca.

La cerca

 

Esta es la historia de un joven que tenía muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo en la cerca del jardín.

 

El primer día, el joven clavó 37 clavos en la cerca. Las semanas que siguieron, a medida que el aprendía a controlarse el número de clavos incrustados en la cerca disminuyó día tras día.

 

Descubrió que era más fácil controlar su genio que clavar en la cerca. Llegó el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día. Después de informar a su padre, este le pidió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter. Los días pasaron y el joven pudo anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la cerca…

 

Su padre lo tomó de la mano y lo llevó hasta la cerca. Le dijo: “has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la cerca.

Nunca más será la misma. Cada vez que tú pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves.” Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero del modo como se lo digas lo devastara, y la cicatriz perdurará para siempre. Una ofensa verbal es tan dañina o más que una ofensa física.

 

De hoy en adelante cuida lo que de tu boca sale, la palabra trasciende y deja marcas en el corazón.

Hoy Dios te envio un mensaje.


 

Tú, que eres un ser humano, eres mi milagro, eres fuerte, capaz, inteligente y lleno de dones y talentos.

Cuenta tus dones y talentos. Entusiásmate con ellos. Reconócete. Encuéntrate. Acéptate. Anímate. Y piensa que desde este momento puedes cambiar tu vida para bien si te lo propones y te llenas de entusiasmo. Sobre todo, si te das cuenta de toda la felicidad que puedes conseguir con sólo desearlo.

Eres mi creación más grande. Eres mi milagro. No temas comen- zar una nueva vida. No te lamentes nunca. No te quejes.

No te atormentes. No te deprimas. ¿Cómo puedes temer si eres mi milagro? Estas dotado de poderes desconocidos para todas las criaturas del universo. Eres único e irrepetible. Nadie es igual a ti. Solo en ti esta aceptar el camino de la felicidad y enfrentarlo y seguir siempre adelante, hasta el fin, simplemente porque eres libre. En ti esta el poder de no atarte a las cosas. Las cosas no hacen la felicidad.

Te hice perfecto para que aprovecharas tu capacidad y no para que te destruyeras con banalidades. Te di el poder de PENSAR. Te di el poder de IMAGINAR.

Te di el poder de AMAR. Te di el poder de CREAR. Te di el poder de DETERMINAR. Te di el poder de PLANEAR. Te di el poder de REIR. Te di el poder de HABLAR. Te di el poder de REZAR… Y te situé por encima de los ángeles, cuando te di el poder de la elección Te di el poder de elegir tu propio destino usando tu voluntad. ¿Que has hecho de esas tremendas fuerzas que te di? No importa. De hoy en más, olvida tu pasado usando sabiamente ese poder de elección. Elige amar en lugar de odiar.

Elige reír en lugar de llorar. Elige crear en lugar de destruir. Elige alabar en lugar de criticar. Elige perseverar en lugar de renunciar. Elige actuar en lugar de aplazar. Elige crecer en lugar de consumirte. Elige vivir en lugar de morir. Elige bendecir en lugar de blasfemar. Y aprende a sentir mi presencia en cada acto de tu vida.

No te olvides que eres el milagro. Y si eres mi milagro, entonces usa tus dones y cambia tu medio ambiente, contagiando esperanza y optimismo sin temor, ¡POR- QUE YO ESTOY A TU LADO HOY Y SIEMPRE!

Tú, que eres un ser humano, eres mi milagro, eres fuerte, capaz, inteligente y lleno de dones y talentos. Cuenta tus dones y talentos. Entusiásmate con ellos. Reconócete. Encuéntrate. Acéptate. Anímate. Y piensa que desde este momen- to puedes cambiar tu vida para bien si te lo propones y te llenas de entusiasmo. Sobre todo, si te das cuenta de toda la felicidad que puedes conseguir con solo desearlo.

Eres mi creación más grande. Eres mi milagro. No temas comen- zar una nueva vida. No te lamentes nunca. No te quejes.

No te atormentes. No te deprimas. ¿Cómo puedes temer si eres mi milagro? Estas dotado de poderes desconocidos para todas las criaturas del universo. Eres único e irrepetible. Nadie es igual a ti. Solo en ti esta aceptar el camino de la felicidad y enfrentarlo y seguir siempre adelante, hasta el fin, simplemente porque eres libre. En ti esta el poder de no atarte a las cosas o las personas.

Crece cada día un poco más en el optimismo y en la esperanza.

Deja atrás los miedos y los sentimientos de derrota. Yo estoy a tu lado siempre. LLAMAME. BUSCAME. ACUERDATE DE MÍ. Vivo en ti desde siempre y siempre te estoy esperando para amarte. Si has de venir hacia mi algún día, que sea hoy en este momento.

Cada instante que vivas sin mí, es un instante que pierdes de paz. Trata de volverte niño, simple, inocente, generoso, dador, con capacidad de asombro y capacidad para convertirte ante la maravilla de sentirte humano. Porque puedes conocer mi amor, puedes sentir una lágrima, puedes comprender el dolor.

No te olvides que eres el milagro. Y si eres mi milagro, entonces usa tus dones y cambia tu medio ambiente, contagiando esperanza y optimismo sin temor, ¡POR- QUE YO ESTOY A TU LADO HOY Y SIEMPR.

 

Raíces profundas- Cómo educar a tus hijos

Tiempo atrás, yo era vecino de un médico, cuyo “hobby” era plantar árboles en el enorme patio de su casa. A veces observaba, desde mi ventana, su esfuerzo por plantar árboles y más árboles, todos los días.

Lo que más llamaba mi atención, entretanto, era el hecho de que él jamás regaba los brotes que plantaba. Llegué a notar, después de algún tiempo, que sus árboles estaban demorando mucho en crecer.

Cierto día, resolví aproximarme al médico y le pregunté si él no tenía recelo de que las plantas no crecieran, pues percibía que él nunca las regaba. Fue cuando, con un aire orgulloso, él me describió su fantástica teoría.

Me dijo que, si regase sus plantas, las raíces se acomodarían en la superficie y siempre quedarían esperando por el agua fácil, que venía de encima. Como él no las regaba, los árboles demorarían más para crecer, pero sus raíces tenderían a migrar hacia lo más profundo, en busca del agua y de los variados nutrientes encontrados en las capas más inferiores del suelo.

Así, según él, los árboles tendrían raíces profundas y serían más resistentes a las intemperies. Y agregó que él frecuentemente daba unas palmadas en sus árboles, con un periódico doblado, y que hacía eso para que se mantuvieran siempre despiertas y atentas. Esa fue la única conversación que tuve con mi vecino.

Tiempo después me fui a vivir a otro país, y nunca más volví a verlo.

Varios años más tarde, al retornar del exterior, fui a dar una mirada a mi antigua residencia. Al aproximarme, noté un bosque que no había antes. ¡¡Mi antiguo vecino, había realizado su sueño!!.

Lo curioso es que aquel era un día con un viento muy fuerte y helado, en que los árboles de la calle estaban arqueados, como si no estuviesen resistiendo al rigor del invierno. Entretanto, al aproximarme al patio del médico, noté cómo estaban sólidos sus árboles: prácticamente no se movían, resistiendo estoicamente aquel fuerte viento. Qué curioso efecto, pensé…

Las adversidades por las que aquellos árboles habían pasado, llevando palmaditas y habiendo sido privados de agua, parecía que los había beneficiado de un modo en que el confort y el tratamiento más fácil jamás lo habrían conseguido.

Todas las noches, antes de ir a acostarme, doy siempre una mirada a mis hijos.

Observo atentamente sus camas y veo cómo ellos han crecido.
Frecuentemente rezo por ellos. La mayoría de las veces pido para que sus vidas sean fáciles, para que no sufran las dificultades y agresiones de este mundo…

He pensado, empero, que es hora de cambiar mis ruegos.

Ese cambio tiene que ver con el hecho de que es inevitable que los vientos helados y fuertes nos alcancen. Sé que ellos encontrarán innumerables dificultades y que, por tanto, mis deseos de que las dificultades no ocurran han sido muy ingenuos. Siempre habrá una tempestad en algún momento de nuestras vidas porque, queramos o no, la vida no es fácil.

Al contrario de lo que siempre he hecho, pasaré a rezar para que mis hijos crezcan con raíces profundas, de tal forma que puedan absorber energía de las mejores fuentes, de las más divinas, que se encuentran siempre en los lugares más difíciles. Siempre pedimos tener facilidades, pero en verdad lo que necesitamos hacer es pedir para desarrollar raíces fuertes y profundas, de tal modo que cuando las tempestades lleguen y los vientos helados soplen, resistamos bravamente, en vez de que seamos subyugados y barridos.

La naturaleza nos enseña muchas cosas si las sabemos ver…

No estas deprimido, estas distraido

 

El Naufragio.

 

El único sobreviviente de un naufragio fue visto sobre una pequeña e inhabitada isla del Caribe.

El náufrago oraba fervientemente todos los días, pidiendo a Dios que lo rescatara, y todos los días revisaba el horizonte buscando ayuda, pero ésta nunca llegaba. Es más, llegó a pensar que Dios no lo escuchaba y que su destino sería morir solo en aquella isla.

Cansado de las lluvias y del intenso calor, edificó una pequeña cabaña con techo de palma para protegerse. También construyó una serie de herramientas para facilitarse la vida.

En un rincón, ante un pequeño altar donde una vela hecha con manteca de puerco espín iluminaba las esperanzas, suplicaba a Dios por que pronto lo rescataran y pudiera estar con los suyos.

Un día, después de ir de cacería, regresó y encontró la pequeña choza en llamas. Todo lo que él tenía se lo estaba devorando el fuego; las llamas subían hacia el cielo y con ellas todas sus esperanzas morían.

Él estaba confundido y enojado con Dios y llorando le gritaba: “¡Señor!, ¿cómo pudiste hacerme esto?, me separaste de mi familia, me abandonaste en esta isla y me has quitado lo que más yo amo. ¿Qué quieres de mí, Señor?” Agotado de tanto llorar, de tanto gritar se quedó dormido sobre la arena.

A la mañana siguiente lo despertó el fuerte sonido del silbato de un barco que se acercaba a la isla. ¡Venían a rescatarlo!

“¿Cómo sabían que yo estaba aquí?”, les cuestionó a los marineros, y uno de los rescatadores le contestó: “Vimos las señales de humo que nos hiciste, las llamas resplandecían a kilómetros mar adentro, no sé cómo lograste atizar ese fabuloso fuego”.

Recordando su enojo del día anterior, el náufrago cerró sus ojos, diciendo a Dios:

“Señor, no sólo permitiste que sobreviviera a este terrible naufragio, donde todos los demás murieron, sino además, me amas tanto, que me llevas a casa para poder abrazar y besar a mis hijos y a mi esposa. ¡Gracias por esta nueva oportunidad que me has dado de vivir hoy!”

A veces es muy fácil dejarse caer en la desesperanza cuando las cosas van mal, pero no debemos de perder la fe, porque Dios está trabajando en nuestras vidas, en medio de las penas y el sufrimiento. Dios hará cosas en tu vida, cosas que posiblemente no te gusten y que te van a doler, pero Él está dándote lo que más te conviene.

Recuerda la próxima vez que tu pequeña choza se queme…. puede ser simplemente una señal que surge de la GRACIA de Dios.

Por todas las cosas negativas que nos pasan, debemos decirnos a nosotros mismos: DIOS TIENE UNA RESPUESTA POSITIVA A ESTO.

“La casualidad es un seudónimo que Dios usa cuando opta por no firmar su nombre.” Anatole France

Este pequeño cuento nos enseña que la sabiduría del Padre es en algunos momentos no razonable al entendimiento humano. La mente nos limita a la situación, al hecho, al problema del momento, y no me permite entender la voluntad de Dios.

Hoy, posiblemente te encuentres sin trabajo, bajo presiones, sin dinero, con deudas y grandes necesidades. Esto no te permite entender los modos de actuar de Dios.

¿Por qué Dios permite que las cosas sucedan? ¿Por qué el Padre no escucha mis plegarias de desesperación?

Y la mente empieza a encontrar al culpable de la situación; siempre existirá un culpable que no sea yo. Entonces, si hay alguien que no puede defenderse, ese es Dios, así que lo más fácil es echarle la culpa a Él. Pero Dios siempre tiene una respuesta positiva a lo que te pasa, sólo tienes que darle tiempo, tener fe y hacer lo que te corresponda para cambiar las cosas.

Dios no es responsable de lo que sucedió en el pasado, ni de lo que suceda en el presente o en el futuro de tu vida. Tú eres el único que puedes construir un mejor mañana.

El solicitar socorro al cielo en las necesidades, es imprescindible. Pero el no aprovecharlo es un crimen de dilapidación.

Atiende pues a la oración, escucha qué es lo que Él pide de ti, pero no olvides la acción.

 

 

Reza pero escucha

 

 

Medita pero trabaja

 

 

Pide pero busca

Con este binomio de oración y acción, fortaleceremos nuestras dos alas, para volar alto, sin riesgo de despeñarnos en el abismo. Deja que tu águila levante el vuelo y alcance a dominar la grandeza del universo.

“Encomiéndate a Dios de todo corazón, que muchas veces suele llover sus misericordias en el tiempo que están más secas las esperanzas.” Miguel de Cervantes Saavedra

Francisco Yañez un motivador profundo

 

Sinceramente Francisco Yañez

… solo Fracasé al Intentar hacer Algo

Al comienzo de su carrera, Erma Bombeck tuvo que transitar por un camino lleno de dificultades. A edad temprana ya se sentía atraída por el periodismo. Su primer trabajo, cuando era una adolescente, fue escribir obituarios en el Journal-Herald de Dayton. Cuando salió del colegio y quiso ingresar a la Universidad de Ohio, un consejero estudiantil le dijo: «Olvídese de ser escritora». Ella rechazó ese consejo.

Más tarde se pasó a la Universidad de Dayton donde en 1949 se graduó en inglés. Poco después empezó a trabajar como escritora para la columna de defunciones de la página femenina.

Ese año, la adversidad golpeó su vida personal. Al contraer matrimonio, uno de sus más grandes deseos era ser madre. Pero para su tristeza, los médicos le anunciaron que no podría tener hijos. ¿La hizo eso darse por vencida y considerarse una fracasada? No. Ella y su esposo exploraron la posibilidad de la adopción y adoptaron una niñita.

Dos años más tarde, una sorprendida Erma descubrió que estaba embarazada. Pero eso le trajo aun mayores dificultades. En cuatro años tuvo cuatro embarazos pero solo dos de los bebés sobrevivieron.

En 1964, Erma logró convencer al editor de un pequeño periódico de un barrio, el Kettering-Oakwood Times, que le publicara una columna humorística semanal. No obstante la cantidad insignificante de tres dólares que le pagaban por artículo, esto la mantuvo. Aquella columna le abrió otra puerta. Al año siguiente le ofrecieron la oportunidad de escribir una columna tres veces a la semana para su antiguo empleador, el Journal-Herald de Dayton. En 1967, su columna aparecía en más de novecientos periódicos en toda la nación.

Erma escribió su columna humorística por algo más de treinta años. Durante ese tiempo, publicó quince libros, fue reconocida como una de las veinticinco mujeres más influyentes de los Estados Unidos, aparecía frecuentemente en el programa de televisión Buenos días, América, apareció en la cubierta de la revista Time, recibió innumerables honores (como la Medalla al mérito de la Sociedad Americana del Cáncer), y fue distinguida con quince doctorados honorarios.

Pero durante ese tiempo, Erma Bombeck también experimentó increíbles angustias y pruebas, incluyendo un cáncer de mama, una mastectomía y deficiencia renal. Y no dudó en revelar su perspectiva sobre las experiencias de su vida:

Di el discurso de inauguración de las clases en la universidad, y les dije a todos que yo estaba ahí arriba y ellos allá abajo no por mis éxitos, sino por mis fracasos. Luego los puse a todos a rascarse la cabeza: un disco humorístico del que vendí dos copias en Beirut … un programa cómico que duró lo que un dulce en una casa donde hay niños … una obra para Broadway que nunca llegó a Broadway … un libro de firmas al que llegaron dos personas, una preguntando dónde estaba el baño y la otra queriendo comprar la mesita donde estaba el libro.

Lo que usted tiene que decirse es: «No soy un fracasado, solo fracasé al intentar hacer algo». Hay una gran diferencia entre una cosa y otra …

Personalmente y, para ser sincera, ha sido un camino duro. He sepultado bebés, he perdido a mis padres, he tenido cáncer y me he preocupado de los niños. El secreto es ponerlo todo en perspectiva … y eso es lo que yo hago.

Esa fue la actitud que tuvo Erma Bombeck mientras vivió. (Le gustaba referirse a sí misma como «una ex dueña de casa y ex escritora de obituarios».) Se mantuvo avanzando y escribiendo a pesar de los desalientos, el dolor, las cirugías, y la diálisis diaria hasta que murió a los sesenta y nueve años.
Dígase: No soy un fracasado. Solo fallé al intentar hacer algo. Hay una gran diferencia entre una situación y otra.

Andy Andrews, ed., «Erma Bombeck» en Storms of Perfection 2, Lightning Crown Publishers, Nashville, 1994

Pregúntate

 

 

¿Qué es lo que tengo que aprender de este fracaso?

 

 

 

¿Cómo este error me puede ayudar a mejorar?

 


¿Cómo puede cambiar mis resultados ahora?

Estas pequeñas, pero poderosas preguntas te ayudarán a enfrentar los fracasos y
adversidades para crecer y ver la luz en medio de las crisis.

Sinceramente

Francisco yañez