¿Cómo hago para agradar más a la gente?

Hablar en público

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¿Cómo hago para agradar más a la gente?

 

Si eres de las personas que se preocupa por agradar a los demás, olvídalo! No es el camino que te lleve al éxito ni a ser feliz. Si intentas agradar a la gente necesitarías desarrollar múltiples personalidades, porque cada quien busca aspectos diferentes de acuerdo con su conveniencia. Es mejor buscar agradarte a ti mismo y sentirte bien con lo que eres.

 

No busques agradar a la pareja:

 

Un error muy común cuando te encuentras en el inicio de una relación emocional es intentar agradar a tu pareja, buscando un fin noble que es mantenerla satisfecha. Por ejemplo, complacerla en todo así no te sientas a gusto con ello, como ver juntos fútbol o ir a determinado tipo de espectáculos que te desagradan, al estilo de la fiesta taurina para algunos. Sin duda las relaciones se desarrollan dentro del dar y recibir, ceder, negociar y servir, pero no hasta llegar al punto de perder tu propia identidad.

 

No busques agradar a tu jefe:

 

Pareciera un estilo de buenas maneras, intentar agradar al jefe en todo, para sentirte apreciado y valorado. Esta actitud te llevará a conseguir todo lo contrario, porque si te respetas muy poco, menos podrás pedir respeto a los demás. Cada empresa tiene su cultura de manejo de las relaciones, pero siempre será bienvenido contar con profesionales que irradien alta autoestima, criterio e identidad propia, y a la larga los jefes no se sentirán cómodos con personas que les digan sí a todo.

 

La gente brilla por tener identidad propia:

 

Intenta traer a tu mente la imagen de una persona, que admires y que consideres que es admirada por la gran mayoría. Son personas que al entrar a una reunión despiertan interés, cuando hablan todos le escuchan con admiración, sus palabras muestran seguridad y convencimiento. Este estilo de personas, que se acercan mucho al ideal de éxito e influencia, presentan un factor común: todos tienen una identidad, se diferencian del común, se quieren a sí mismos y lo proyectan a su entorno.

 

Proyectar alegría:

 

Los líderes más admirados son personas que sonríen y muestran una alegría que les sale por los poros de la piel. No existe una emoción positiva más contagiosa que la alegría, la cual es apreciada por todos, porque nos gusta sentir placer, ser optimistas y conseguir la felicidad. Ten cuidado de no fingir la alegría porque se te notará a leguas. Cultiva la alegría desde tu interior, siendo optimista y agradecido. Disfrutar tu actividad y relacionarte con las personas, para aprender y servir.

 

Abrir los sentidos a las necesidades de tu entorno:

 

No somos seres aislados y exclusivamente individualistas. Por el contrario, nuestra razón de ser es la de compartir, vivir en comunidad y trabajar en equipo. Si estás dispuesto a compartir tu mundo y aceptar el de los demás, con seguridad estarás dando los pasos correctos hacia las relaciones fructíferas y benéficas. Los sentidos deben abrirse para captar y entender el entorno, las necesidades de las personas, sus propias limitaciones y necesidades. Comprender al otro es dar un paso hacia la reconciliación y el trabajo en equipo. Todos admiramos a quien nos comprende de manera desinteresada.

 

Vive tu vida intensamente y deja que los demás hagan lo propio:

 

No existe una actitud más bloqueadora de las relaciones que las dictaduras, intentar obligar a los demás a que actúen de acuerdo a nuestros principios, o impedirles que desarrollen su propia individualidad. Vive y deja vivir, éste debe convertirse en tu precepto. Todos debemos tener nuestras propias libertades de pensamiento, sentimiento, actuación y creencias. En la diversidad está el placer y la admiración.

 

No debes buscar agradar a los demás, sino ocuparte de mostrar tu individualidad con orgullo. Las personas reconocerán tu valor y apreciarán lo que te distingue. Eso será suficiente para que brilles y seas exitoso.