La diferencia entre el jefe y el líder

lideres en grupo

 

La primera diferencia que encontramos entre ser un líder o un jefe, es que el liderazgo se

asume mientras que la jefatura se impone. El ideal sería que todos los jefes fueran líderes, es

decir que la investidura y responsabilidad estuvieran siempre acompañadas de liderazgo. Pero

desafortunadamente no siempre ocurre así, porque no nos preparamos para ello.

 

Energía positiva e imagen con impacto:

 

La jefatura se impone o por lo menos así lo comunica y el mensaje se transmite, mientras que el

liderazgo se irradia en forma de energía positiva. El líder no convence por su investidura ni por

instrucciones, sino por su imagen y ejemplo, a través de la palabras y sus acciones.

 

Cumplir promesas:

 

El jefe ya cuenta con un punto alto de partida para ser líder, porque formalmente le han dado el

título. Su labor será demostrar que es un título ganado y no regalado. Para ello deberá convocar

a su gente, compartir su visión, escuchar la de sus seguidores, negociar expectativas y definir las

reglas de juego, actuar siempre de frente y de acuerdo a lo acordado, demostrando coherencia

y ser fiel a sus principios. No hay mal que más erosione la imagen del líder que no hacer lo que

dice, o al voltear la espalda comenzar a incumplir los compromisos.

 

Inspirar con la palabra:

 

El líder no necesita dar órdenes, porque su palabra será suficientemente inspiradora para que

todos la sigan. Muchas veces el líder deberá corregir y recomponer el camino con más dureza,

con aquellos que no quieran escuchar y afiliarse a la causa, pero serán las excepciones, ya que el

líder previsivo debió con antelación darse cuenta del desvío para incentivar su encause.

 

Involucrar a la gente:

 

Los líderes no sólo se encargan de conseguir los resultados de grupo sino que lo realizan

involucrando a su gente en forma voluntaria e inspiradora. Dentro de sus metas estará. También

lograr el bienestar de su colaboradores y el avance hacia sus objetivos individuales. Porque se

pueden lograr tanto los objetivos de empresa como los de cada persona. Por lo menos se puede

avanzar y apoyarlos a que se avance en su consecución.

 

Incentivar para dar lo mejor:

 

El líder como el jefe tienen la misión de que los talentos y recursos asignados se enfilen a cumplir

ciertas metas y actividades específicas en el menor tiempo y con máxima calidad. El buen jefe

será a la vez un excelente líder, cuando lograr inspirar para que los talentos den siempre con

agrado lo mejor de si, para beneficio personal y del grupo.

 

Se dice de manera coloquial que la gente no puede elegir a su jefe pero si puede hacerlo con

su líder. Lo cual da ejemplo que el liderazgo se ejerce en forma voluntaria, es decir que debe

convocar las voluntades para que le sigan en su visión y actúen con pasión.

Compartir conocimiento:

 

Un líder no se siente amenazado por sus seguidores, con miedo a que le quiten el puesto. El líder

conoce su valor y ha aprendido que cuanto más comparta más gana. No depende de una jefatura

ni de un puesto para seguir creciendo en su camino. Por el contrario encuentra que existen

apoyos sobre los cuales se sirve como el hecho de ser jefe, que son transitorios. Sabe que en la

medida en que forme y prepare su gente para reemplazarlo, logrará avanzar con mayor celeridad

a mejores posiciones y retos.

Como hablar en Público-CERTIFICACION

 

Trabajar en procesos:

 

El líder y jefe deben entender que los resultados se dan en forma natural cuando has hecho bien

el proceso. Sin duda tendrás un horizonte que seguir y unos objetivos cuantificables que alcanzar,

pero se llegarán a ellos con las estrategias adecuadas y haciendo bien el proceso.

Más importante que entender la diferencia entre líder y jefe, debes comprender que para ser guía

y facilitador de grupos, te sigan y se comprometan con tus metas, debes irradiar energía positiva,

cumplir las promesas, inspirar con la palabra, involucrar a la gente, incentivar para que den lo

mejor, compartir desinteresadamente y trabajar en los procesos para llegar a la meta.