Los retos de ser un gran líder que deja huella

Man jump through the gap on sunset fiery background.

Las personas y los líderes debemos dejar huellas en las personas y los entornos con los cuales

interactuamos y en donde nos desenvolvemos. No se justificaría pasar por nuestras vidas

en forma intrascendente y sin pena ni gloria. Dejar huella significa haber impactado en los

comportamientos y actitudes de nuestros semejantes. Dejar huella se relaciona con obtener

resultados que se distingan por lo especial y diferentes, ser superiores a lo común y ordinario.

Dejar huella es asumir las responsabilidades y no eludir los problemas.

A qué retos se enfrenta un líder:

 

Todo líder se enfrenta a retos internos que tienen que ver con su propio crecimiento y limitaciones,

y al mismo tiempo se enfrenta a retos externos relacionados con las personas a las cuales dirige y

el entorno que les rodea, los cuales afectan para crear amenazas y oportunidades.

Enfrentar los retos internos y superarse:

 

Los retos internos obedecen a hechos propiciados por sus inseguridades y miedos, creencias

y hábitos arraigados, tipo de personalidad y resistencia al cambio. Por ejemplo, un líder

puede temerle miedo al cambio de jefe debido a experiencias pasadas traumáticas, viéndose

influenciado negativamente por ellas en su comportamiento como guía ante su grupo. Podría dejar

de tomar las decisiones propias de su cargo y las relaciones con sus subalternos se deteriorarían.

El reto como líder en este caso en particular es sobreponerse a sus miedos para enfrentarlos y no

dejarse paralizar ante un futuro incierto, afectando sus actuaciones en el presente.

 

Actuar oportunamente ante los retos externos:

 

Los retos externos se relacionan con el manejo de los conflictos dentro de su equipo de trabajo,

y la gestión de las actividades diarias en conjunto con las de largo plazo para lograr resultados

en el presente y futuro. De otra parte, los retos externos también involucran enfrentar los cambios

propios del negocio, atender las críticas y presiones, superar las adversidades y eventos que

se salen de lo planificado, reorientar los recursos para que se superen las dificultades y hechos

inesperados. Por ejemplo, un líder puede hacerse el ciego para no enfrentar los conflictos entre

dos o más personas dentro de su grupo de trabajo, afectando con esta actitud la fluidez de la

comunicación y el trabajo en equipo. El reto en este caso es que el líder debe salirse de su zona

de confort para atender los conflictos sin dar espera a que se aumenten por inacción.

 

Ser consciente de los retos y proveerse de herramientas:

 

Un líder debe ser consciente de todos los retos que debe enfrentar cuando decide asumir su rol

protagónico. Para lo cual debe cultivar valores relacionados con la valentía para que le den las

fuerzas que va a necesitar, la iniciativa y sabiduría para no postergar sus decisiones ni sus actos,

la apertura para que dentro de su subjetividad natural pueda ser justo y equilibrado, el dinamismo

e intuición para superar y liderar los cambios, la creatividad para encontrar soluciones a todo

inconveniente, la generosidad para encontrar los factores que integran y de esta forma superar las

desuniones y conflictos.

Encontrar las claves para dejar huella:

 

Las huellas se dejan cuando se hace las cosas con amor, decisión, empeño, foco y flexibilidad.

Un líder podrá dejar huella en su labor cuando pone a su gente por encima de los procesos, toma

las decisiones pensando en el bienestar general y el de cada uno de los integrantes de su grupo,

es proactivo y no desfallece hasta alcanzar sus metas, utiliza y canaliza los recursos para hacer lo

que genera valor y es importante, y es flexible para escuchar sus sonidos internos y aquellos que

emite su entorno los cuales le servirán de retroalimentación para mejorar su liderazgo.

En alguna oportunidad escuché un consejo de un jefe el cual conservo y cultivo, quien me decía

que el verdadero líder debe convertirse en un amortiguador ante su grupo, para que a pesar de

ser consciente de las altas presiones que existen y le bombardean, nunca deberá transmitirlas a

su equipo sin haberlas antes amortiguado y filtrado. El líder que deja huella conoce su rol y sus

retos, no los elude y los enfrenta con pasión y todas sus energías.