Hoy sere dueño de mis emociones

Dueño de mis emociones

 

Hoy seré dueño de mis emociones.

Si me siento deprimido, cantaré.

Si me siento triste, reiré. Si me siento enfermo, redoblaré mi trabajo.

Si siento miedo, me lanzaré adelante.

 

Si me siento inferior, vestiré ropas nuevas.

Si me siento inseguro, levantaré la voz.

Si siento pobreza, pensaré en la riqueza futura.

Si me siento incompetente, recordaré éxitos del pasado.

Si me siento insignificante, recordaré mis metas.

 

Hoy seré dueño de mis emociones.

Si se apodera de mí la confianza excesiva, recordaré mis fracasos.

Si me siento inclinado a entregarme con exceso a la buena vida, recordaré hambres pasadas.

Si siento complacencia, recordaré a mis competidores.

Si disfruto de momentos de grandeza, recordaré momentos de vergüenza.

Si me siento todopoderoso, procuraré detener el viento.

Si alcanzo grandes riquezas, recordaré una boca hambrienta. Si me siento orgulloso en exceso, recordaré un momento de debilidad.

Si pienso que mi habilidad no tiene igual, contemplaré las estrellas.

 

En definitiva, hoy seré dueño de mis emociones.

 

OG Mandino

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2 Responses to Hoy sere dueño de mis emociones

  1. ernesto says:

    Excelente perspectiva, no hay duda que podemos cambiar un estado emocional negativo si aprendemos a engañar la mente, el éxito tiene una estrecha vinculación con las emociones positivas.

  2. lorena.Ramirez says:

    Hoy seré dueño de mis emociones.

    Si me siento deprimido, cantaré.

    Si me siento triste, reiré. Si me siento enfermo, redoblaré mi trabajo.

    Si siento miedo, me lanzaré adelante.

    Si me siento inferior, vestiré ropas nuevas.

    Si me siento inseguro, levantaré la voz.

    Si siento pobreza, pensaré en la riqueza futura.

    Si me siento incompetente, recordaré éxitos del pasado.

    Si me siento insignificante, recordaré mis metas.

    Hoy seré dueño de mis emociones.

    Si se apodera de mí la confianza excesiva, recordaré mis fracasos.

    Si me siento inclinado a entregarme con exceso a la buena vida, recordaré hambres pasadas.

    Si siento complacencia, recordaré a mis competidores.

    Si disfruto de momentos de grandeza, recordaré momentos de vergüenza.

    Si me siento todopoderoso, procuraré detener el viento.

    Si alcanzo grandes riquezas, recordaré una boca hambrienta. Si me siento orgulloso en exceso, recordaré un momento de debilidad.

    Si pienso que mi habilidad no tiene igual, contemplaré las estrellas.

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