El líder que nace y el líder que se hace

 

 

 

 

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El líder que nace cuenta con la fortuna de haber recibido dentro de sus genes un don, el cual

debe mantener y desarrollar. El líder que se hace se debe sentir satisfecho en el hecho que por

si mismo ha forjado su destino y prosperidad, para servir a su entorno y dejar huella en él. Tanto

el líder que nace como el que se hace, se deben sentir orgullosos de haber descubierto esas

habilidades que le permiten influir y lograr resultados en un grupo. La habilidad para hablar en

público puede surgir naturalmente o a través del aprendizaje.

 

Tierra fértil espontánea o trabajada:

 

El líder que nace es como una tierra fértil que se encuentra dispuesta a generar y producir sus

mejores frutos. Pero si siembras en una tierra fértil desechos, no podrás esperar que la cosecha

sea apreciada. El líder que nace debe detectar rápidamente sus cualidades innatas para liderar y

guiar grupos, desde pequeño la gente le seguirá sin cuestionamiento y en el colegio con seguridad

será elegido para hablar en público, representar su grupo en deportes o académicamente. Es un

líder innato capaz de ser reconocido por la gente con facilidad.

 

El líder que se hace no es menos apreciado, porque ha logrado convertir una tierra cualquiera

en apta para sembrar y obtener los mejores productos y beneficios. Esto lo alcanza porque se

capacita, escucha, se apasiona, práctica y mejora continuamente, define sus metas y persiste en

alcanzarlas, supera las dificultades y no se paraliza ante su presencia, piensa en el bien común y

se cree el cuento.

 

Cualidades claves del buen líder:

 

Tanto el líder que nace como el líder que se hace deben poseer ciertas cualidades mínimas, las

cuales cultiva y evoluciona. Se trata de la habilidad para comunicarse y hablar en público, les

gusta las relaciones sociales y disfrutan asumiendo roles de grupo, no le tienen miedo a hacer el

oso o el ridículo y por el contrario disfrutan riéndose de si mismos, son auténticos y expresan sus

opiniones sin vergüenza, cultivan la lectura como medio para expresar anécdotas y vivencias, son

alegres y optimistas transpirando energía hasta por los poros, y sobre todo la agente se siente

bien representada en su figura porque les entiende y escucha.

 

Hablar en público:

 

Sin duda, el que habla en público y se encarga de encontrar oportunidades para seguir cultivando

esta cualidad de comunicación, será propenso para ser un líder real y reconocido, porque la

mayoría de las actuaciones del líder con su gente o con extraños será precisamente a través de

esta atractiva herramienta de comunicación, capaz de influir, motivar y generar acciones rápidas.

Relación con recursos y talentos:

 

El liderazgo se relaciona esencialmente con las personas y su talento, adicionalmente al manejo

efectivo y eficiente de los recursos, de los cuales se sirve para apoyar a la gente y conseguir los

objetivos. Por ello, no se concebiría un líder que no le guste la gente, participar de proyectos en

equipo y ser sociable. La relación con las personas implica, empatía y simpatía, reconocer la otra

parte y reconocer su propio valor. No se trata de agradar pasando por encima de sus creencias

sino de encontrar caminos y visiones comunes.

 

Autenticidad y convencimiento:

 

Ser espontáneos y auténticos, transparentes y sinceros, expresando siempre su opinión porque

se encuentran convencidos de ella, sin temor al qué dirán, pero a la vez dispuestos a cambiar y

seguir mejorando cuando le demuestran en buena lid lo contrario. La confianza y apertura pueden

ir de la mano para ser el mejor líder.

 

Como hablar en Público-CERTIFICACION

 

Asumir rol y protagonismo:

 

Sin importar si el líder nace o se hace, ante todo la persona debe querer asumir el rol, de

protagonismo, guía, facilitador, representante, faro. Porque muchas veces se podría desarrollar la

aptitud de liderazgo pero se tiene miedo de asumir su rol y responsabilidad. Es más cómodo ser

seguidor y dejar que otras personas decidan nuestro futuro.

 

Independiente de todo y de tus cualidades, tu siempre podrás ser un líder, comenzando por ser

líder de ti mismo y del lugar al cual deseas llegar, así como el camino que deseas emprender,

porque te apasiona y te gusta. También podrás acuñar tu propio estilo de liderazgo con el que

te sientas bien y como hecho a la medida. A veces corresponderá a las cualidades con las que

naciste y mucho tendrá que ver con el estilo de liderazgo que deseas irradiar. Existen miles de

oportunidades de hablar en público y encontrar tu tipo de liderazgo pero debes decidirte a asumir

el rol.