La lucha interna del liderazgo

ordena tus pensamientos

¿Por qué la suerte no me acompaña?

 

Existen personas que se la pasan viendo el éxito de los demás, con envidia porque sienten que

están bendecidos por la suerte, mientras que para ellos nunca la suerte los ha acompañado,

pues ni un pequeño sorteo de azar se han ganado. Los líderes ganadores nunca buscan la suerte

ni esperan a que les llegue, se encargan de crear sus propias circunstancias virtuosas que les

lleve a los resultados anhelados. Si deseas que la suerte te acompañe cuando hablas en público,

concéntrate en tus objetivos y en las necesidades de tu audiencia.

 

Carisma y liderazgo:

¿Por qué algunas personas al hablar en público irradian un magnetismo tan fuerte que todos

quedan felices e impactados con su mensaje, así parezca a primera vista un contenido muy

normal y no fuera de lo común? No es cuestión de azar ni de suerte lograrlo, es explotar el don del

carisma y del liderazgo positivo.

 

Elimina la envidia:

 

No tengas envidia de la aparente suerte de los demás convencido que sus logros son cuestión

de azar. La verdad es que lo que obtienen es producto de su conocimiento y experiencia,

trabajo y dedicación, amor y pasión, tener objetivos claros y poner en marcha estrategias para

conseguirlos. El éxito al hablar en público es producto de comunicar las respuestas que esperan

escuchar las personas que asisten a tu evento.

 

Obtener resultados:

 

Lo que denominas como suerte en realidad es obtener resultados, lo cual necesita método

y misión de logro. Si te quedas sólo en el plano mental de desear lo que tienen y logran los

demás, lo único que alcanzas es mantenerte inactivo. Si por el contrario, en lugar de compararte

te dedicas a superarte todo el tiempo y a ser mejor, los resultados vendrán acompañados de

tus actuaciones. Al hablar en público debes encontrar tu propio estilo y salir a demostrarlo con

convencimiento.

 

No más disculpas:

 

El escritor y poeta chileno Pablo Neruda decía en uno de sus pasajes, que la suerte era el

pretexto perfecto de los fracasados, para justificar su pobre desempeño. Se trata de personas

que sólo intentan justificar sus malos resultados aduciendo y echándole la culpa a la mala suerte,

o producto que ella no te acompaña. El líder nunca espera que la suerte le llegue sino sale a

buscarla. ¿Cómo? Teniendo propósitos en su vida, capacitándote para ser mejor, buscando logros

en forma simultánea a que los consigan la gente que les sigue y que se encuentran en su entorno.

 

Tu eliges tu destino:

 

Las cosas y eventos no pasan por casualidad y por cuestión de la suerte o azar. Todo depende

de lo que quieras ver, algunos sólo les interesa ver lo malo y el fracaso, mientras que los líderes

siempre ven oportunidades para seguir mejorando. Tu eliges si deseas que la vida haga de ti

su marioneta o te encargas de forjar el futuro. No esperas más y planifica tu próximo evento y

oportunidad para hablar en público mostrarte y servir.

 

Del pensamiento a la acción:

 

Si crees que existe la suerte no debes esperar a que ella venga a tocar tu puerta, ya que debes

salir a buscarla e ir más allá, debes crear tu propia suerte. Haciendo lo que te gusta y apasiona,

rodeándote de gente alegre y optimista, tomando acción sobre tu destino y saliendo a obtener tus

sueños.

 

Las oportunidades están:

 

Para cumplir tus sueños no debes esperar el momento adecuado en que las oportunidades y

condiciones sean las perfectas o que la suerte te acompañe. Porque te las pasarás esperando

dicho momento perfecto. Las oportunidades ya están y sólo debes desear visualizarlas, tomando

acción para conseguir tus metas. No esperes más.

Como hablar en Público-CERTIFICACION

 

Es cuestión de mentalidad:

 

La mente es tan poderosa que lo que pienses se cumple. Si te sientes derrotado antes de hacer

la lucha, eso sólo obtendrás. Con el ingrediente que el negativismo proyecta una energía muy

poderosa que sólo atrae más negatividad. La suerte es para los optimistas y alegres, para los que

se deciden a actuar y no esperar. Si deseas ser el mejor para hablar en público debes primero

creer que lo eres y nunca parar de mejorar.